martes, 9 de junio de 2015

Londres, i'm in love

Los que me conocen lo saben, Londres siempre fue EL lugar que quería conocer. 
Sí, después empecé con la locura de Japón y  allá fuimos, y lo amamos, y de chica decía que no iba a morirme sin ver el Taj Mahal (así que todavía no me toca eh!), pero Londres era para mí ese lugar en el que iba a vivir, mi base para despegar al resto del mundo, cuando fuera una fotógrafa de viajes reconocida (jua!).
Ver películas y amar Londres, ver documentales y amar Londres, leer  y amar Londres.
Creo que para mí Londres era lo que para muchos es París, y entonces, cuando por fin estaba cerca de caminar por sus calles, tuve miedo, Tuve miedo de tener la depresión de  París que le agarra a los Japoneses ,cuando por fin van a París y no es lo que esperaban. La depresión de Londres.
No soy japonesa (snif!), y Londres no es París.
Tuve nueve días para averiguar qué pasaba con mi amor por Londres, y no hizo más que ratificarse, crecer, tomar más y mejores perspectivas.



No puedo contar con el detalle con el que escribo habitualmente este blog lo que hice en nueve días en Londres, seguro intentaré hacer una lista, porque me encanta; pero eso servirá sólo para ilustrar lo que vi, lo que caminé, lo que fotografíe, pero no, de ninguna manera lo que sentí.
Lo que sentí fue mandarle a Pablo un mensaje que decía "vení, traelo a Pancho".

Sentir todo ese amor y esa alegría de las cosas que son mejores de lo que uno soñaba, y además tener la fortuna de compartirlo con mi hermano, convirtieron esta parte del viaje en mi favorita.

Ahora, desde un colectivo que está adentro de un tren, que está adentro de un túnel, que está debajo del agua; dejando atrás el Reino Unido para llegar a Francia, me gusta saber que llego a París cansada pero feliz. Sin expectativas, con intenciones de caminar y descansar un poco, respirar antes de volver. Tener tiempo para pensar en Londres desde París, tratar de acostumbrarme a la idea de que no sé cuándo volveré a esa ciudad que definitivamente se quedó con un pedazo mío.

No lo sé, ya lo dije, no tengo mayores expectativas, pero París suena como el lugar perfecto para empezar a construír mi nostalgia de Londres, para comenzar a añorar mi amor de primavera, para sentir que se me parte el corazón (estoy exagerando, tratando de ponerlo en términos del dramatismo  holywoodense que puede inspirar la ciudad del amoooour). 

Por ahora eso es todo lo que puedo pensar, desde Par´is, les cuento un poco mas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario