Nunca estuve en Berlin, fui a Berlin, pero no estuve en Berlin.
Llegué y fui a lo de mi Couch, Martín, un chico eslovaco que vive hace unos meses en la ciudad.
El departamento era hermoso y estaba en una zona alejada del centro.
Martín me sugirió que pasee por el barrio y si no me cansaba demasiado podía llegar hasta algunos lugares mas turísticos; él tenía que trabajar, pero quedamos en encontrarnos mas tarde en una plaza para ir a un par de lugares que él tenía ganas de conocer.
Le hice casi y salí a caminar, su barrio, antiguamente el barrio turco, actualmente uno de los barrios en auge, llenándose lentamente de hipsters, es una mezcla de locales de kebab, de ropa, de artículos de magia y disfraces (?) y de valijas baratas.
Fui hasta el antiguo aeropuerto, una sugerencia de Martín también, y era eso, un antigua aeropuerto. Un espacio gigante de césped y cemento, con muchísimo viento.
Seguí caminando y lo único que podía ver era lo sucia que estaba la ciudad y las antenas de tv digital tan grandes que cubrían por completo algunos balcones.
Encontré un parque, lo recorrí, parecía abandonado.
Después de bastante caminar llegué al río y caminando un poco mas a East Si de Galery, "la galería de arte a cielo abierto mas grande del mundo". Es la parte mas larga del muro que sigue todavía en pie y está cubierta de grafitis. Si te pones a pensar en el muro y toda la historia detrás es un lugar con algo de interés, sino es solo una pared con grafitis.
Volví caminando hasta el punto de encuentro que quedamos con Martín y ahí pude ver una callecita con bares y librerías que repuntó mi paseo, iba a buscar el principito en alemán, pero no quería que se me hiciera tarde.
Llegué justo, el lugar era un golfito subterráneo, dentro de un parque. La mala noticia: estaba lleno por el resto del día. Nos quedamos sin plan.
Cuando ya se hizo de noche fuimos al otro lugar que quería conocer Martín, un bar en la terraza de un súper mercado. Había que subir por el estacionamiento, todo muy raro, llegamos y el lugar estaba buenísimo pero cerrando, resulta que no es un bar de noche, es más para la tarde.
Con mas planes frustrados lo que hicimos fue comprar otra cerveza y caminar el esto de la noche hasta que nos cansamos y volvimos a dormir.
Al día siguiente desayunamos juntos y yo me trasladé a un hostel en el centro porque esa noche llegaban unos amigos de él y no había lugar para todos.
Yo quería llegar, dejar mis cosas e ir a un walking tour de mañana para después tener tiempo para recorrer por mi cuenta.
Se me hizo tarde y no llegué, así que decidí ir al del mediodía. Para resumir, fue el pero walking tour del mundo y duró infinito, y para peor cuando terminó se largo a llover fuertisimo, así que fui a tomar algo con el guía mientras paraba la lluvia. Cuando finalmente dejó de llover decidí que como siempre al final lo que mas me gusta son los parques, lo mejor era ir al mas grande de Berlin, para encontrar algo que me gustara mas de la ciudad, Kiergarten, allá fui.
Y aunque a los berlineses les gusta decir que es mas grande que el central park, el tamaño no es lo importante, y el kietgarten fue también una decepción. Descuidado y sucio, no me pareció mas que un gran espacio verde, sin mayor planeamiento y por supuesto sin nada de "jardín".
Como ya estaba cansada de tratar de ver algo que me guste y no encontrarlo me fui a la parte más comercial a ver si el consumismo remediaba la situación. Tan mal día tenia, que ni siquiera encontré algo que me guste en forever21.
Frustrada decidí volver al hostel, lo que me tomó como una hora y media porque estaba lejísimos.
Cuando llegué quería irme a dormir y no pensar en nada mas, pero igual salí a caminar un poco mas y buscar donde comer. Me decidí por unos fideos en un lugar de pasta para llevar, los comí ahí, sola mirando la tele del lugar. Volví al hostel y me dormí.
Al día siguiente me levanté temprano para buscar librerías antes de irme, pero todas las que encontré abrían recién luego del mediodía o eran de algun tipo de rubro en particular y no tenían el principito.
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| Casi lo mejor de berlin: el super desayuno del hostel! |
Me volví al hostel, acomodé mis cosas y me fui al aeropuerto.
Le dije chau a Berlin sin comer kebab ni currywurst, sin enamorarme de su multicultural y cosmopolita sociedad, sin andar en bici, sin encontrar un lugar que me guste, sin el principito en alemán.
Fui a Berlin como un puente entre Praga y Londres, fui menos tiempo del necesario para encontrar los rincones encantadores que seguro tiene, fui a Berlin cansada de anda de acá para allá, fui a Berlin porque todos me dijeron que tenia que ir.
Fui a Berlin pero nunca estuve en Berlin, no cuenta.
Quizás haya una próxima vez, quizás si vuelvo entienda la ciudad, con un poco más de tiempo, y sino viviré sin haber estado nunca en Berlin.