martes, 12 de mayo de 2015

los días en Portugal

Qué maravilla los colectivos con WiFi, entre la ida a Lagos y el Viaje hasta Lisboa, logré ponerme al día con el blog.
En eso se me pasaron volando las cuatro horas hasta llegar a la capital de Portugal.
Lo primero que hice fue buscar la casa de mi Couch, Pedro, tuve que tomar un subte, al principio estaba medio perdidad pero después me ubiqué.
Portugal no es amigable con el turista, o al menos conmigo. Cada vez que llego a un lugar paso largo rato hasta que puedo encontrar indicaciones que me ayuden a entender dónde estoy y hacia donde tengo que ir, ni hablar de oficinas turísticas.
Esperé a Pedro que estaba ocupado almorzando en un café de barrio el plato del día. Ñam!
Pedro es artista plástico, algo raro, en su perfil de Couchsurfing dice que habla español con fluidez, pero siempre que le escribia me contestaba en portugués y con algo de demora, estuve a punto de buscar un hostel, pero como tiene tan buenas recomendaciones, decidí no perderme la oportunidad.
Finalmente llegó y me mostró su departamento, que es básicamente el departamento de mis sueños. Tiene varios cuartos y algunos disponibles para Couch, y otros los alquila en airB&B, así que había bastante gente.
Me ofreció un té y después de darme algunas ideas para recorrer esa tarde, no interactuamos mucho más.
Me acomodé y salí a recorrer. Empecé a caminar, casi sin rumbo, no entendía nada.
Después de un rato me empecé a poner triste, no sabía qué hacer, qué habia para ver en la ciudad, no tenía un mapa turístico, no conocía a nadie.
Mi experiencia como couchsurfer está siendo radicalmente diferente en Portugal de lo que fue en España, allí los anfitriones me dedicaron su valioso tiempo y compartieron conmigo su visón de las ciudades que visité, en Portugal me dieron un lugar para dormir, y ya. No es poco igual, asi que estoy agradecida de todas maneras.
Salí de la casa con la idea de conocer a alguien, de interactuar con extraños, por eso me desafíe a no ponerme los auriculares. Me gusta acompañar mi caminata con música, pero es cieto que aislan.
Después de un rato empecé a ver más gente, encontré un mirador y subí a ver la ciudad desde arriba; caminé por una peatonal que termina en la costanera y cuando ya estaba pensando que otra vez no sabría para dónde encarar, y encima no había logrado hacer contacto con ninguna persona, encontré un centro de información turístico (por fin!). Me dieron un mapa y algunos consejos. Después de ver que el castillo de San Jorge estaba más cerca de lo que yo creía y todavía tenía tiempo para visitarlo, resolví encaminarme en esa dirección.





Subí por algunas callecitas muy bonitas y finalmente llegué al castillo. Me quedé hasta la hora de cierre recorriéndolo todo y admirando las vistas de la ciudad.





En el camino de vuelta al departamento la ciudad me pareció más bonita. Quizás Lisboa es más linda de noche. De nuevo me dio pena no haber encontrado con  quién compartir el rato, me hubiera sentado feliz en un barcito a tomar vino verde portugués y charlar de cualquier cosa; sola no me dieron ganas y me volví al departamento.
Después de buscar actividades en internet, ya tenía plan para hacer un tour gratuito la mañana siguiente; y por la tarde una escapada hasta Belém.
Con eso resuelto, y un hostel reservado en Porto, mi próximo destino, para tomar un respiro del trabajo que significa buscar un Couch, y también para asegurarme de tener más opciones de encontrar gente con quién pasear por la ciudad, me fui a dormir con un poco de hambre, pero muy entusiasmada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario